ACTITUD MENTAL POSITIVA

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Uno de los factores esenciales para lograr el éxito es mantener siempre una actitud positiva. Se ha insistido sobre la importancia de una de nuestras mayores libertades: la libertad de elegir. No podemos controlar el mundo, más sí las emociones propias. Es nuestra decisión mantener una actitud positiva o mantenernos en otro tipo de actitud: de fracaso, de lástima, de lamentos, de mediocridad.

No basta la capacidad o aptitud. La mayoría de las personas triunfan o fracasan en sus proyectos según sea su actitud.

Se entiende actitud como la predisposición hacia determinada tarea o actividad. Esta es interna y se refleja hacia lo externo. Está en nosotros seleccionar el tipo de actitud que convenga, según nuestras expectativas e intereses.

La actitud positiva la podemos convertir en hábito. Es decir, en una forma de vida, en una costumbre.

Podríamos resumir la actitud positiva como la costumbre de sacar el lado bueno de las situaciones que me suceden (sean positivas o negativas). Siempre podremos sacar provecho de cuanto nos ocurre.

Cuenta una historia que el Rey salía de cacería llevado en hombros por sus subditos. Cuando llegaban al bosque él ordenaba qué presa cazar y luego regresaban. En cierta ocasión, debido a la guerra, el Rey estaba en el castillo con pocos ayudantes por lo que decidió ir de cacería con un solo criado. Al estar frente a un conejo, solicitó el arma e intentó disparar, con tan mala acción que disparó contra su propia mano y perdió uno de sus dedos.

 

El Rey se enojó tanto que obligó a su subdito a hacer un hueco profundo y le indujo a que se metiera en él para dejarlo abandonado.

Cuando el Rey intentaba cruzar el bosque fue atrapado por una tribu de caníbales que lo amarraron y dispusieron comérselo; al ver que le faltaba un dedo lo soltaron, pues ellos no se comían a nadie que no estuviera con todos sus órganos completos.

El Rey muy feliz buscó a su ayudante que yacía tirado en el hueco, desesperado en su vano intento por salir. Le ayudó, le contó lo sucedido y le dio gracias porque, debido a su infortunio con el dedo, se había salvado de los caníbales.

El subdito, lejos de resentirse, se arrodilló y le agradeció, pues, de haber salido juntos, a él sí lo hubieran devorado.

Ellos comprendieron que no hay mal que por bien no venga. Es decir, se salvaron el uno al otro.

Debemos desarrollar la habilidad de encontrar el lado bueno de las cosas que nos suceden. Es muy importante practicar ésta filosofía hasta convertirla en hábito.

Todas las personas tenemos debilidades y fortalezas; defectos y virtudes. Es de personas inteligentes no perder el tiempo resaltando errores o defectos, pues se hace muy fácil y no conduce a gran provecho; por el contrario, debemos descubrir, reconocer y resaltar nuestras virtudes y las de los demás.

Una fábula cuenta que en una aldea había un aguador que transportaba el agua en dos tinajas, una de ellas llegaba a su destino con la mitad del agua, pues estaba rota. El aguador se dio cuenta de esto y en vez de criticar y recriminar quiso sacar provecho y sembró plantas ornamentales a la orilla del camino.

 Cada vez que transportaba el agua, de la tinaja rota salía el líquido necesario para regarlas y obtener así un lindo jardín del cual cortaba flores para adornar la escuela y el templo. El aguador supo sacar provecho en donde otros hubieran visto un problema, un error.

Otra historia, que refleja muy bien la actitud positiva, es la que cuenta que un poeta estaba filosofando y escribiendo cerca de la playa cuando vio a un joven tomar algo del suelo y lanzarlo al mar.

Intrigado se le acercó y observó que sobre la playa estaban muchas estrellas de mar que las olas habían dejado a expensas del candente sol. El joven las tomaba de una en una y las lanzaba lejos, donde las olas las sumergieran.

El poeta se le acercó y le manifestó que lo que hacía no tenía sentido, pues eran muchos kilómetros de playa y sobre ella infinidad de estrellas de mar, que ni con un ejército de hombres se podrían rescatar de la muerte a dichas criaturas.

El joven sin pronunciar palabra se agachó, tomó una estrella, la lanzó mar adentro y le dijo:

-al menos para ésta, sí tiene sentido lo que hago.

El poeta se retiró meditando.

Sacando provecho del mensaje, diríamos que en ésta vida hay gente que ha perdido la ilusión, que no lucha, que se siente indefensa ante tanto problema existente y han tirado la toalla aduciendo que una persona no podrá cambiar el mundo.

Lo cierto del caso es que no podremos cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar nosotros mismos. Tenemos en nuestro poder una estrella de mar; es nuestra decisión dejarla morir o salvarla.

Cada quien responde por sus actos, es responsable de sus acciones y es su actitud ante la vida la que determinará su forma de proceder.

El ser humano encuentra lo que busca. El que mantiene actitud mental positiva encontrará soluciones, esperanza y provecho a pesar de las limitaciones, problemas y circunstancias adversas normales en toda situación.

Quien mantiene una actitud correcta dirá: - ¡Qué dicha! las espinas tienen rosas. Mientras otro diría: - ¡Qué problema! las rosas tienen espinas.

Usted decide el tipo de actitud que desea tener. ¡Es su elección! La persona que mantiene una actitud positiva es feliz.

 

()(Tomado y editado de Oscar Valverde Acuña, Generando Pensamiento, 2003)

 

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